Ladrillos de magia
Historia de la arquitectura en Harry Potter y la Piedra Filosofal
Paula Fernández
La película de Harry Potter tiene un contexto histórico muy claro que no está en sus personajes y ni siquiera en sus costumbres, está en sus ladrillos. Los diferentes espacios en Harry Potter y la Piedra Filosofal cargan con años de historia impresos en su arquitectura. En este texto, analizaremos el contexto histórico de los lugares en los que se ambienta la historia de “el niño que vivió.”
Hogwarts:
La escuela de magia es una construcción medieval del gótico inglés, y esta estética no es trivial. Fue durante los primeros siglos de la Edad Media, mientras se profesionalizaba la teología, cuando surgió el mito del Rey Arturo en Inglaterra. El mito trajo consigo a muchos seres fantásticos que serían eternamente situados en un ambiente gótico dentro del imaginario colectivo.
“Esta leyenda aportaba, además, la ventaja de que en su imaginario icónico se utilizasen referentes fantásticos: el hada Morgana; el mago Merlín, consejero de Pendragón, padre de Arturo; la propia espada Excalibur e incluso la isla mítica de Ávalon, retiro final del monarca. A todo ello se sumaría que a finales del Medioevo se tenía constancia, especialmente por religiosos y filósofos, de la existencia de la magia, la alquimia y de las personas que la practicaban. “
- Irene C. Marcos Arteaga
Sin embargo, el estilo arquitectónico no es fijo durante toda la película; si bien el gótico se mantiene, este tiene subdivisiones, indicando que la escuela se transformó con el tiempo.
El Gran Comedor es una de las construcciones más antiguas de Hogwarts, fue construido durante el siglo XII siendo gótico temprano. Podemos identificarlo en el ventanal al fondo de la nave central, este está dividido en tres sectores principales formando un arco ojival, un diseño sencillo. Otros elementos que encontramos son los triforios a los costados de la nave y las gárgolas que decoran las columnas.
Posterior al gran comedor, tenemos los pasillos y la escalera central. Estos los situáremos en el siglo XIII ya que son gótico perpendicular inglés; este se caracteriza por usar bóvedas crucería con nervios extra en forma de decoración.
El atrio de la escuela fue construido aproximadamente tres siglos después que el Gran Comedor. El atrio está rodeado por un pasillo resguardado por triforios que, si bien, siguen siendo gótico perpendicular, comienzan a tender hacia el estilo tudor del siglo XVI.
Finalmente, el salón del profesor Flitwick es el anexo más confuso de la escuela. El salón, a simple vista, podría pasar por gótico tardío, pero la fina herrería de las ventanas y la madera tallada en las paredes nos hace situar a este salón en el siglo XIX como una construcción historicista. El historicismo es una corriente arquitectónica decimonónica que busca imitar científicamente las construcciones del pasado usando las herramientas del presente. Es por esto, que el salón de encantamientos es la construcción más reciente.
Callejón Diagon:
El Callejón Diagon es decimonónico definitivamente. Si bien, algunos consideran que las tiendas mágicas conservan un estilo Tudor, en mi opinión, el callejón no es más que el Londres del imaginario de Charles Dickens. El escenario sucio y desgastado - que empeora cuando Harry entra a Ollivanders - es el escenario de una calle recuperándose de las guerras pasadas, no olvidemos que el mundo mágico no había pasado más de 11 años desde que se reinstauró la paz. Pero si algo no va de acuerdo con el paisaje deteriorado del callejón, es Gringotts.
Gringotts es una construcción neoclásica en mármol verde y blanco con elementos como ventanas de arco de medio punto, techo en bóveda de cañón corrido y columnas jónicas. Ya que el neoclásico comenzó a finales del siglo XVIII, podemos asumir que Gringotts es la construcción más vieja del callejón.
Conclusiones:
El contraste entre el gótico, el neoclásico y, lo que para propósitos del texto llamaré, el Londres del imaginario de Dickens, es muy interesante, sobre todo tomando en cuenta la narrativa de Harry Potter. Pensemos en el Londres del imaginario de Dickens como el común denominador. Esta gente fue azotada por una guerra devastadora no muchos años atrás: perdieron seres queridos a manos de Voldemort, sus negocios se vieron interrumpidos abruptamente y seguro algunos debieron haber huido del país, es gente triste. Seguro que así habría sido mucha de la gente europea del XIX. Incluso cuando el XIX fue un siglo sin guerras catastróficas, Europa venía saliendo de las independencias americanas y de las guerras napoleónicas, enfrentaron hambrunas y la revolución industrial; no parece un ambiente agradable. Por su parte, los burgueses - que en el caso de Harry Potter serían los ricos duendes -, patrocinaban construcciones neoclásicas mientras idealizaban los conocimientos grecorromanos, a los hombres renacentistas y a la Enciclopedia.
Es en este contexto decimonónico que surge el romanticismo. La gente “vulgar” comienza a idealizar el medioevo, vuelven a soñar con Pendragón y Merlín. El equivalente en Harry Potter son los magos que ven en Harry la idea de la esperanza. Así como el hombre y la mujer decimonónicos soñaban con el Santo Grial, los brujos y brujas soñaban con Hogwarts como un pasado medieval en el que estaban seguros de nuevo. Hogwarts es ese lugar en el que siempre triunfará el amor, el único lugar al que Voldemort teme. Y no sólo en el mundo mágico, los niños de los 90 soñaron con el libro, los del 2001 con la película, y los del 2020, huyendo de la crisis sanitaria que los encerró, revivieron el fanatismo a la saga. Hogwarts se volvió en un safe haven que superó los límites de sus capítulos.
Y escapar de la realidad a la fantasía cuando el mundo se pone difícil no es una novedad para los autores ingleses. Así como lo hicieron en su tiempo Tolkien, Carrol y Lewis, lo hizo en los 90s Rowling. Y tal vez, así lo haga el lector de hoy, y si no, algún día será lo suficientemente adulto para leer cuentos de hadas una vez más.
Fuentes consultadas:
Columbus, Chris, Harry Potter and the Sorcerer's stone, Warner bros, Heyday Films 1492 Pictures, Londres, 2001.
Marcos Arteaga, Irene C, “La fascinación por las formas. Espacios para la magia en Harry Potter y la piedra filosofal: de la novela a la gran pantalla” en Revista Latente, ISSN: 1697-495X, 2016, pp. 91- 115. https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/4374/LT_14_(2016)_05.pdf?sequence=1
Blati, Bárbara, “Gótico inglés” en pièces d'art, 2020. http://laspartesdelarte.com/gotico-ingles/ [consultado 15 de septiembre de 2021]
“Gótico perpendicular” en Portal de arquitectura Arqhys, 2012. https://www.arqhys.com/contenidos/gotico-perpendicular.html. [consultado 15 de septiembre de 2021]
“Estilo Tudor” en Portal de arquitectura Arqhys, 2008. https://www.arqhys.com/contenidos/gotico-perpendicular.html. [consultado 15 de septiembre de 2021]
“Arquitectura historicista” en Arquitectura estilo, HiSoSur Arte e Historia. https://www.hisour.com/es/historicist-architecture-33793/ [consultado 15 de septiembre de 2021]
Ibarra, Marco, “Arquitectura neoclásica: origen, características y representantes” en Lifeder, 2018. https://www.lifeder.com/arquitectura-neoclasica/ [consultado 15 de septiembre de 2021]

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